FACULTAD

DE

ARQUITECTURA

GUSTAVO TORRES CUAPA

200510992

BENEMERITA UNIVERSIDAD

AUTONOMA DE PUEBLA

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

INDICE     

 

Introducción............................................... 2

Los Primeros Tiempos (1578 – 1790)................ 3

Colegio Carolino.......................................... 4

Real Colegio del Espíritu Santo...................... 5

Imperial Colegio........................................... 6

Colegio del Estado...................................... 7

Nuevo Paréntesis Imperial ............................ 8

Período Liberal .......................................... 9

Período de la Revolución............................... 10

Universidad de Puebla.................................. 11

Universidad Autónoma de Puebla..................... 12

Benemérita Universidad Autónoma de Puebla..... 13

 

 

 


 


La historia[1] universitaria en Puebla se remonta a más de cuatro siglos que han sido ricos en experiencias y acontecimientos. El presente texto tiene como fin el dar a conocer algunos de los principales sucesos ocurridos desde la fundación de la institución hasta la fecha, mismos que han contribuido a modelar su perfil.

De estas lecturas se desprende la imagen de una Universidad, en transformación y perfeccionamiento permanentes, que ha sabido colocarse al ritmo de los tiempos, siempre vinculada a la ciencia y la cultura y ligada a los mejores intereses del pueblo mexicano.

El conocimiento de estos hechos contribuye a reforzar el orgullo de pertenecer a una institución cuyos merecimientos son reconocidos nacional e internacionalmente: la Benemérita[2] Universidad Autónoma[3] de Puebla.

 


Los primeros tiempos (1578-1790)

El 14 de abril de 1578, el cabildo de la ciudad de Puebla solicitó al provincial de los jesuitas en la Nueva España la fundación de una institución educativa. El 9 de mayo del mismo año los jesuitas tomaron residencia en esta ciudad.

Después de diversas vicisitudes y gracias a una dotación del mercader en grana Melchor de Covarrubias, el 15 de abril de 1587 nació el Colegio del Espíritu Santo. El primer rector fue el padre Diego López de Mesa y uno de los primeros alumnos notables fue don Carlos de Singüenza y Góngora. Hacia fines del siglo xvii y principios del xviii brillan los humanistas. Sobresalen Antonio del Rincón, Francisco Javier Solchaga, José Rafael Campoy, Diego José Abad, José Agustín de Castro, Francisco Javier Alegre y Francisco Javier Clavijero. En 1767 son expulsados los Jesuitas y expropiadas sus pertenencias por el rey Carlos III.

Ausentes los jesuitas, el actual edificio de la Universidad fue utilizado para diversos fines, entre ellos, la permanencia de los Colegios de San Gerónimo y San Ignacio pero, en la práctica, era destinado a bodegas y cuarteles de la soldadesca


Colegio Carolino (1790-1820)

Los fracasos en la educación impartida en los despojos de los antiguos colegios jesuitas obligaron a que en 1790 el obispo Francisco Fabián y Fuero los reuniese en uno solo. Así nació el Real Colegio Carolino, en honor a Carlos III, denominación que ya se venía utilizando desde 1770 y que se mantuvo hasta 1820, año en que los jesuitas regresaron a México. El primer rector fue el licenciado José Mariano Lezama y Camarillo.


 


Real Colegio del Espíritu Santo (1820-1821)

Vuelven los jesuitas. El 2 de octubre de 1820 se inician los cursos. Ahora se llama Real Colegio del Espíritu Santo, de San Gerónimo y San Ignacio de La Compañía de Jesús. El padre Ignacio María Lerdo de Tejada es el rector. El 22 de diciembre del mismo año son de nuevo expulsados los jesuitas.


Imperial Colegio (1821-1825)

Consumada la independencia, la regencia del primer imperio autoriza el restablecimiento del colegio bajo el nombre de Imperial Colegio de San Ignacio, San Gerónimo y Espíritu Santo. Es rector el padre Ignacio González de la Peñuela.

 


Colegio del Estado (1825-1937)

La caída del imperio y el gobierno provisional precipitaron cambios muy importantes en la estructura del colegio. En 1825 el congreso local otorga al gobierno la «suprema inspección sobre el Colegio del Espíritu Santo». Se convierte así en el Colegio del Estado. No obstante que se logró la completa separación de las autoridades eclesiásticas en el gobierno del colegio, sus rectores continuaron siendo sacerdotes.

En 1833-1834 el colegio pasa por una de las crisis más graves de su historia. En 1843 contaba con 233 alumnos. A pesar de la crisis, egresaron del colegio hombres de la talla de José María Lafragua, Fernando y Manuel Orozco y Berra Manuel Carpio, etcétera. En el mismo año se le conoce como Colegio Nacional. En 1855 se implanta el Plan General de Estudios, promulgado por Santa Ana.



 


Nuevo Paréntesis Imperial (1862-1866)

Durante la intervención francesa y el segundo imperio, el colegio y la ciudad se sienten atraídos por la aparente seguridad que ofrecía el nuevo gobierno. Lo efímero del imperio y las dificultades económicas y políticas impidieron la modificación de las estructuras del colegio.